Imágenes en movimiento, de Carlos Bernal

Por: Oswaldo Osorio

Es abrumadora la cantidad de libros que han reflexionado sobre la imagen en movimiento, y aún así, cada reflexión ha dicho algo nuevo, o al menos, de forma diferente, de manera que se pueda entender lo que tal vez antes era ininteligible.  Este texto fue escrito, no por un teórico, sino por un realizador con una larga trayectoria en el documental, lo cual es la razón para que estas reflexiones sean concebidas con otra lógica y sensibilidad, por eso es un texto que, más que descubrir verdades o nuevos conocimientos, nos revela unos matices de la imagen en movimiento en particular y del cine en general que nos permite ver de forma diferente estos dos temas capitales.

No quiere decir esto que se trata de reflexiones alejadas de la teoría, todo lo contrario, los planteamientos del texto se apoyan o parten de las ideas de algunos de los grandes pensadores de la imagen: Metz, Deleuze, Mitry, Epstein, etc. Pero tampoco es un denso volumen que se adentra en complejas y largas elucubraciones sobre el tema. Su letra grande y distribuida con holgura en escasas cien páginas generosas en imágenes, abordan los distintos tópicos con una mezcla entre el lenguaje semiológico, filosófico y poético.

El recorrido comienza por la naturaleza ritual de la imagen y luego va introduciendo al lector por los distintos aspectos relacionados con ella: el sonido, el arte y su función, los géneros, la técnica, la fotogenia, el espectador y, por supuesto, el tiempo. Como se puede ver, cada uno de estos ítems por sí solos han dado para escribir innumerables títulos, pero Bernal sólo se les dedica  algunos párrafos, incluso unas cuantas líneas. Porque la idea es compartir una reflexiones personales a los iniciados que estén interesados en el tema, unas reflexiones que pueden dar pie a nuevas ideas o a estimular distintas aproximaciones a la imagen.

Todas estas reflexiones son culminadas por un último capítulo que el autor domina por completo, gracias a sus oficios, y es un repaso comentado de algunos documentales clásicos y sus autores, que son los fundamentos de la historia y el desarrollo de este tipo de cine: Nanook del norte, Berlin: sinfonía de una gran ciudad, El hombre de la cámara, Crónica de un verano, etc. Todos ellos tratados con la pasión, el respeto y la lucidez de un docente y documentalista que un día decidió hacer un alto en sus labores y dedicarse a pensar en la materia prima de su trabajo.

Imágenes en movimiento, de Carlos Bernal. Uniediciones, Bogotá, 2009. 100. pág.

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